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sábado, 29 de marzo de 2014

Con alma de campeón


Lanús y Cerro Porteño igualaban cero a cero y estaban en el entretiempo. En las tribunas había preocupación. El equipo de Guillermo había sido superior, tomando siempre la iniciativa y manejando la pelota con criterio, aunque con tendencia a nublarse en la puerta del área. Había síntomas de cansancio en varios jugadores, el árbitro no daba una mano con sus fallos. Lanús atacaba pero no demostraba la convicción y la fiereza que supo tener no hace tanto. La inmensa entrega del equipo se parecía más a un lamento que a una canción. Peor hubiera sido si a poco del inicio, el cabezazo de Romero entraba, como parecía, al lado del palo izquierdo de Andrada. Y mucho peor si promediando la etapa, el línea no inventaba una posición de adelanto que terminó en gol para la visita y que el árbitro anuló erróneamente a expensas suyas. Había más tensión que entusiasmo, más preocupación que relajamiento. Como para no perder el vicio de conformarse que uno siempre tiene, alguien a mi lado decía: “Y bueno, habrá que dedicarse el torneo local y ganarlo, que va’cer…”

Lanús celebra el gol de Araujo bajo una lluvia torrencial
Desde lo individual, todos habían aprobado. Araujo y Cali ganaban en el mano a mano, Goltz y Velázquez también aunque no siempre. El Pulpito trajinaba hacia delante como ante el Deportivo Cali. Somoza ponía claridad, Ortiz trataba de amigarse con la pelota y Silva desplegaba su oficio y su presencia lejos del área. Y Junior y Pereyra Díaz intentaban pero con poco éxito. El rival mostraba sus credenciales de buen equipo, trataba de obstruir la salida y daba pelea dura sobre la posesión. Principalmente, se lo veía más entero. El veterano, dos butacas más allá, achicaba los ojos con una sonrisa resignada de quien se las sabe todas y murmuraba “no hay caso, estos muchachos no dan más…”

El panorama era favorable para Cerro, y posiblemente lo hubiera ganado de enfrentar al mismo Lanús del primer tiempo. Porque el que volvió era otro Lanús, con las mismas circunstancias: Cansado, sin el Laucha, sin explosión en los últimos metros, el que volvió del entretiempo era el mismo Lanús que levantóla Copa, y volvió con aquella convicción, la misma que desplegó en Rosario para terminar peloteando a Newell`s en la fecha de cierre del Torneo Inicial que a punto estuvo de ganar también. Y estos mismos jugadores -muy buenos todos- no son lo mismo cuando juegan con aquella enorme pasta de campeón. Los jugadores de Cerro Porteño lo advirtieron enseguida. Araujo se le venía con más fuerza que nunca, Velázquez, Ortiz, el Cali y el Pulpito imponían condiciones  y entregaban la pelota al pie, y el Pelado Silva en vez de obstruir la salida se tiraba a la pelota de cabeza como un desesperado, y sumado a Somoza y Goltz, los tres volvieron a ser los abanderados de la confianza ganadora que llevó a Lanús a la cima de América hace tan solo un par de meses. Cerro Porteño ya había perdido la calma con que jugó el primer tiempo y se empezaba a meter atrás, un poco empujado por los intentos de Pereyra Díaz y Junior, que ahora aparecían más enchufados, quienes dispusieron de sendas oportunidades para marcar. Dos veces Silva logró rematar desde la medialuna con peligro, los volantes empezaban a probar de media distancia para tratar de quebrar la heroica resistencia paraguaya. Hasta que a los 26’ del complemento el Pipi Araujo encontró el hueco y le dio con fuerza, el envío recibió la bendición de un roce milagroso que le otorgó una comba perfecta para eludir el manotazo del arquero y se arrinconó en el fondo de la red provocando el delirio de un estadio que por entonces alentaba desde todos los rincones, más fuerte que nunca, un aliento sostenido por lo que los jugadores estaban entregando en el terreno y acompañado por una tormenta descomunal que se había desatado de la mano de la renovada imagen de campeón.


Junior le puso la cabeza a un corner perfecto de Ayala 
Cerro Porteño no se desmoronó por el gol del Pipi, ya se había entregado mucho antes, cuando advirtió que enfrente tenía al Campeón de la Sudamericana, ese que habían visto por TV consagrarse de manera estelar, ante un estadio repleto, un ganador indiscutible y claro de la versión 2013 del segundo torneo internacional en importancia que se disputa en esta parte del mundo. Ese Lanús lo borró de la cancha, a poco del final llegó el gol de Junior y ya no hubo para más. En esta maratón infernal de partidos ahora hay que recibir a Rosario Central, luego visitar a Godoy Cruz y finalmente enfrentar al sorprendente Colón en La Fortaleza por la 12ª fecha del Torneo Final, en el que hoy el Grana se encuentra en posición expectante. Luego habrá que jugarse a todo o nada en Chile ante el respetable O’higgins con la ventaja de saber que el empate clasifica a octavos y con la esperanza de mantener la talla de equipo poderoso y sacrificado que se repone de todos los males  y se lleva a sus rivales por delante como se llevó a este buen elenco paraguayo que cuando tenía todo para ganar sucumbió ante el último campeón del continente.

Marcelo Calvente

miércoles, 26 de marzo de 2014

Historia y Ciencia Ficción


Ya pasaron más de ocho años desde la primera vez que en este espacio polemizamos acerca de que los grandes se venían en picada. Obviamente, esa caída fue tratada de evitarse con uñas y dientes y muchos intereses detrás, pero llegó. Deportiva y económicamente, los descensos deberían ser siempre, en todos los aspectos, un retroceso de relevancia para los clubes. Sin embargo para San Lorenzo y Racing, descendidos en los ya lejanos años ochenta, significaron en parte una resurrección; al menos la chance de celebrar algo importante aunque se trate de la recuperación de una categoría que nunca deberían haber perdido. Ambos volvieron con distinta suerte y celebraron luego algunos títulos en primera, Racing haciendo de su sufrimiento un himno, San Lorenzo tratando de recuperar su identidad de barrio y su barrio propiamente dicho. Por entonces la política y los millones que empezaba a generar el fútbol transitaban ocultos a los ojos públicos. Dirigentes como  Ducó, Alberto J. Armando, Valentín Suárez, Grondona, un muestrario variopinto de los hombres que dejaron su impronta. Algunos fueron visionarios, otros buenos para los negocios y el dinero, algunos fueron muy autoritarios, otros no tan honestos, y el último, Grondona, que rompió el molde y se hizo presidente vitalicio convirtiendo al sistema democrático de elección de autoridades en poco menos que un trapo. En eso llegó la televisión y todo fue diferente.

El dinero empezó a venir de otro lado, y poco a poco el número pasó a ser mucho mayor. Los cinco clubes que se hicieron grandes por ganar más campeonatos y vender más entradas que los demás ahora tenían que asumir otro tipo de contratos y manejar otras sumas de dinero. Y no todos estuvieron capacitados, diría que muy pocos. Siguieron dilapidando los nuevos recursos de manera absurda e irresponsable. Noel, Miele, Aguilar, Ducatenzeiler, Sabino, Blanquiceleste, Comparada, Passarella, Abdo, Cogorno, algunos de los que transitaron el camino al desprestigio público. De pronto los socios se enteraban que tal club debía 200 millones, que tal otro más de 300, y los responsables se iban impunes y nunca nadie explicó cómo y porque fue que eso ocurrió en tantos viejos y populares clubes de fútbol. Passarella, que fue uno de los más grandes jugadores del mundo de todos los tiempos, único bicampeón mundial con la camiseta Argentina, no entregó el mando personalmente en River pese a dejar una cifra en rojo aún no estimada, pero cercana al medio millar de millones. Por ahora, ninguno terminó en cana.

1981, Lanús Campeón de Primera C
La cosa estaba apunto de estallar cuando llegó fútbol para todos y se hizo cargo del balurdo a cambio de duplicar largamente el aporte de la TV, cuyo reparto se hizo en base a la historia deportiva y la popularidad de cada club, dinero que en algunos casos fue utilizado con inteligencia y precaución por dirigentes responsables que se avinieron a trazar objetivos deportivos en consonancia con las nuevas posibilidades económicas reales, mientras otros doblaron la apuesta del despilfarro con la excusa de que tal club tiene que salir campeón siempre y por eso traigo a Romario, la plata se evaporó en contratos imposibles de pagar. Bastante antes, en la década del noventa, Vélez había surgido con una conducción sobria y capaz, con Gámez a la cabeza. Pero aún antes, a fines de los 70 había sido Lanús el primero en cambiar el modelo político, cuando al borde de la desaparición construyó una unidad verdadera de todas las agrupaciones, una unidad que se fue sosteniendo en el tiempo gracias a la transferencia ordenada de cada gestión saliente a su sucesora durante tres décadas, todas enmarcadas en la continuidad de una idea como eje, que tuvo en Carlos González el impulsor y en Néstor Díaz Pérez el motor incansable. En los últimos años se llegó a estar cerca de la perfección administrativa, las asambleas para aprobar el balance anual de las presidencias de  Marón y Russo terminaron  con aclamación unánime de los presentes, el presidente saliente entrega el mando y la tesorería, y se va honrado por cientos de hombres grandes que lloran de emoción. Algo muy diferente, está más que claro, a lo que vemos sucede a menudo en varios clubes, principalmente los considerados cinco grandes de hoy y de siempre.

Todo esto y ninguna otra cosa es lo que los hinchas de los equipos grandes están padeciendo, lo tienen tan a la vista, está tan claro, y así y todo muchos no se dan cuenta. Algunos pocos al menos sospechan que la cosa viene por ahí. ¿Cómo fue que el humilde Lanús, jugando por nada, le quitó en su cancha un título que valía un tri campeonato a Boca? ¿Y como fue que al cabo de un año justo le dio una vuelta olímpica en la mismísima Bombonera? ¿Cómo fue que Lanús mandó a la promoción a River, venciéndolo en su mítico estadio repleto de dolor, rabia y vergüenza? ¿Y como que lo goleó y lo sacó de la Copa en el mismísimo Monumental después de la vuelta a Primera? Todas esas grandes proezas deportivas granates, triunfos inéditos e impensados poco antes, reflejan en el campo de juego la diferencia que les saca en el plano administrativo, económico e institucional, el orden y la austeridad como lema, la transferencia generacional y el consejo sano como costumbre.
  
Lleva años construir un club de fútbol con más de diez canchas profesionales, con pensión de lujo, con una enorme estructura formativa en infantiles, con inferiores dirigidas por ex jugadores del club, hombres con pertenencia a una entidad como Lanús, que pese a la crisis internacional que acosa a parte de Europa se las rebusca para vender más de un crack por año, dinero grande que no se dibuja ni se desdibuja, sino que entra en efectivo a la tesorería y se convierte resguardo financiero para el futuro. ¿Cómo van a hacer los grandes para desplegar la infraestructura y el estilo formativo que construyó Lanús en treinta años de continuidad? Lamentablemente, no lo van a hacer nunca, no pueden, no tienen tiempo. D’onofrio se hizo cargo del desastre en River con muchos aportes de dinero privado que le permite tapar los agujeros indispensables e invertir en jugadores para después obtener una renta con la comercialización de alguno de ellos y devolver el capital más las rentabilidades. Nadie va a poner dinero para hacer obras. En Boca no había problemas de plata hasta que empezaron a tomar las decisiones Bianchi y Riquelme. La tesorería empezó a gastar de más, el club se convirtió en un sainete, el equipo anda a la deriva. Si sigue así un poco más, el derrumbe esta a la vuelta de la esquina.

2013, Lanús Campeón de la Copa Sudamericana
En el fútbol argentino del siglo XXI gana el que está ordenado Y el orden se construye con tiempo, unidad y crédito político, algo que le falta a las nuevas conducciones que generalmente llegan a los clubes grandes en situación caótica. Los mandatos cortos no permiten encarar un proceso largo, por eso son presidencias que fracasan, porque generalmente defraudan en lo deportivo, porque urgidos dilapidan los recursos armando rejuntes, y pierden ante los que tienen más solvencia y credibilidad, contratos mejores y mejor vidriera para los pibes del club, mientras los grandes los venden cuando aún no debutaron en primera y a precio vil, por falta de paciencia, por la urgencia de conseguir dinero rápido. Pero lo más interesante para seguir es lo de Tinelli en San Lorenzo: Llegó por aclamación, votado en asamblea, y conduce el club como un yuppie con su mesa chica. El tipo acudió como salvador cuando se venía la maroma, y para los seguidores de San Lorenzo es poco menos que un Dios. Nadie que  guste ser dirigente –hay que tener ganas, eh!- se anima a contradecirlo. Es el único de los nuevos figurones del fútbol argentino que podría poner la plata necesaria hasta comprar el club. Y esa sí que sería una alternativa inédita, toda una novedad, una trama muy interesante para observar de cerca. Casi como una vieja película de ciencia ficción.

Marcelo Calvente       

martes, 25 de marzo de 2014

Vivir entre algodones


Visitar a River sigue siendo algo especial para los granates. Ir a jugar a Núñez es activar la memoria de los tiempos de equipos grandes y equipos chicos, cuando sólo le hacíamos fuerza, y no mucha, en condición de local, y de visitantes nos conformábamos con no perder por goleada. Entonces el fútbol era un negocio de cabotaje, los jugadores agarraban algunos mangos y una vez retirados tenían que ir a laburar, y los clubes grandes le compraban casi de prepo los mejores jugadores a las instituciones más pequeñas. Ese mal presagio de derrota segura que casi siempre era justa y holgada y que invariablemente se cumplía. En el jardín, los enanos sobresalen por su talla.

Silva reemplazó a Ayala y Lanús se desordenó con el cambio
El fútbol de hoy es otro tipo de negocio, y exige otra organización y respaldo de parte de los clubes participantes. Con la camiseta no gana nadie. El que tiene orden y dinero pelea arriba, el que no lo tiene está condenado a la lucha de abajo, por permanecer, cualquiera sea su historia institucional y deportiva. En los últimos años la mano vino cambiando de manera increíble, y desde que se juegan los torneos cortos Lanús aventaja a River en el historial. El Grana ya no es aquel equipo humilde y castigado por el infortunio y la mala praxis; River ya no tiene aquel paladar negro y ya dejó de ser millonario. Una vez por año Lanús va a Núñez y a la Boca para plasmar ese cambio en el terreno de juego, River y Boca lo reciben para tratar de seguir viviendo de recuerdos. Ahora manda la moneda, la misma que fue al aire y cayó mostrando su otra cara.

Por todo esto el panorama previo al encuentro con River era favorable para Lanús. Hay mucho malestar en Núñez, el equipo no funciona, a Ramón lo respaldan minuto a minuto: Sólo la victoria podía devolverle la tranquilidad, y la demora en conseguir la ventaja suele encender esa impaciencia que nunca suma. Los libros indicarían que a Lanús le convenía esperarlo, pero el equipo de Guillermo venía en racha ganadora y el técnico decidió poner lo mejor que a su entender tenía en cada puesto para ir por la victoria desde el arranque, pese a que en pocos días va a recibir a Cerro Porteño con la obligación de ganar para poder avanzar en la Copa. El local lo empezó a atacar sin muchas luces y la visita le tomó la mano rápido. Cuando promediaba el primer tiempo, mientras Lanús lo ahogaba aplicando una presión muy parecida a la desplegada en Cali en su mejor presentación del semestre que por esas cosas de fútbol terminó perdiendo, River decididamente se agrupó en campo propio. Por momentos era el partido de siempre donde el más grande domina por decantación y busca la apertura del marcador sin correr riesgos en defensa. El grande y el chico, tan clásico como Tom y Jerry. Pero Lanús no pudo convertir ese dominio en la red, y River transformó una pelota sin destino en jugadón de Villalba y gol impensado e inmerecido de Cavenaghi.

El jueves, Guillermo tiene que tener en cuenta el desgaste  
Uno imagina que Guillermo salió a buscar la ventaja para luego poder esperar y así ahorrar energías. De haberlo logrado cuando dominaba, podría haberse parado unos metros más atrás para obligar a la reacción del rival y responder con juego largo, exigiendo a los delanteros pero manteniendo a los de recuperación más juntos y con menos metros a recorrer. Pero no pudo convertir, y en cambio lo logró el local. Hasta ahí, un Ramón Díaz conciente de que a los suyos le quemaba la pelota se conformaba con mantener su arco en cero, actitud tan cauta como  valiente ya que su gente le exigía   ir hacia delante. Cuando lo dos estaban enteros físicamente, no había dudas de que el equipo conformado por jugadores que cobran mucho y en término, que juegan copas y vienen de ganar una, en un club sin imprevistos y escasos problemas como Lanús, imponía lógica superioridad sobre un elenco local sin figuras ni funcionamiento, que no da pie con bola, que juega a tono con su crítica situación económica, política e institucional, al que su gente le exige que respete su historia, su grandeza y su gloria, algo imposible de lograr sin orden y dinero. Así está River hoy, y vaya uno a saber cuanto tiempo le llevará recuperarse. Pero el fútbol es imprevisible, el que despejaba de punta y para arriba encontró el gol, y entonces hubo que barajar y dar de nuevo. Ahora el tiempo pasó a jugar en contra de Lanús, y a medida que transcurrían los minutos el desgaste por la seguidilla de partidos cada tres días se hacía notar. El empate pudo llegar a poco del final de la primera etapa, cuando Pasquini le ganó la posición a su marcador pero no pudo darle dirección a su remate corto.

En el arranque del complemento tuvo la situación más clara para igualar, pero  esta vez la suerte dijo no y el travesaño de Barovero devolvió un remate de Lautaro Acosta cara a cara y a quemarropa. A los 23’, Guillermo metió un atacante más y a sus defensores se les hizo muy cuesta arriba. El desequilibrio no le dio la claridad necesaria, y sí mucha confusión defensiva. Para colmo en enseguida llegó el segundo de River, quien luego contó con muchas situaciones  más para aumentar. A esa altura, Lanús era todo desorden, y respondía con voluntad pero sin ideas. Su momento había pasado y ya no tenía con qué. La racha ganadora se terminó y no hay tiempo para lamentarse. En dos días juega el partido más importante y definitorio de lo que va del año. Dos días para    recuperar físicamente a los que están para jugar y reemplazar con acierto a los que no estén en condiciones atléticas como para asumir un compromiso que vale gran parte del semestre

Marcelo Calvente


domingo, 23 de marzo de 2014

Por otra victoria Monumental


Lanús que viene de tres victorias consecutivas quiere seguir sumando para no perderle pisada a Colón que el viernes ganó y sigue puntero. Esta tarde el Granate visita a River y Guillermo pone un mix entre titulares y suplentes.

Lanús busca repetir lo del año pasado por la Sudamericana.
Lanús tratará de seguir de racha cuando desde las 18.15 horas enfrente a River en el Monumental con arbitraje de Mauro Vigliano. Guillermo decidió poner un equipo muy similar al que le ganó a Quilmes en la fecha pasada, es decir con algunos titulares que estarán en el banco como Araujo, Velázquez, Somoza y Santiago Silva. Los 11 serán: Agustín Marchesín; Alejandro Silva, Paolo Goltz, Carlos Izquierdoz y Nicolás Pasquini; Diego González, Jorge Ortiz y Víctor Ayala; Oscar Benítez, Ismael Blanco y Lautaro Acosta. Además concentraron: Esteban Andrada, Carlos Araujo, Maximiliano Velázquez, Leandro Somoza, Fernando Barrientos, Jorge Valdez Chamorro, Jorge Pereyra Díaz y Santiago Silva (uno quedará afuera del banco de suplentes).

EL RIVAL. En el Millonario que viene de perder ante All Boys y suma 11 puntos en el torneo Ramón Díaz hará dos cambios: el Maleva Osmar Ferreyra reemplazará a Vangioni (expulsado) y el Keko Daniel Villalba irá en lugar de Teo Gutierrez lesionado. En definitiva el equipo irá con: Marcelo Barovero; Gabriel Mercado, Jonatan Maidana, Eder Álvarez Balanta y Osmar Ferreyra; Carlos Carbonero, Cristian Ledesma, Ariel Rojas; Manuel Lanzini; Daniel Villalba y Fernando Cavenaghi. En el banco de suplentes estarán: Leandro Chichizola, Ramiro Funes Mori, Matías Kranevitter, Augusto Solari, Jonathan Fabbro, Juan Carlos Menseguez y Giovanni Simeone.

jueves, 20 de marzo de 2014

Esta noche cueste lo que cueste ...


Con la obligación de ganar hoy a las 19.45 horas Lanús recibe a Deportivo Cali. Guillermo se la juega por Barrientos para reemplazar al Pulpo González y Pereyra Díaz le ganó la pulseada a Junior Benítez. Ataja Andrada.

Acosta será titular y el Pulpo se queda afuera por suspensión
El Granate busca seguir con ilusiones de clasificar a los octavos de final de la Copa Libertadores y para eso hoy debe vencer al Deportivo Cali en La Fortaleza. Guillermo tendrá que poner a Esteban Andrada en el arco ante la expulsión de Marchesín, además Barrientos irá en lugar del Pulpo González que acumuló 3 amarillas y adelante Pereyra Díaz se ganó un lugar para acompñar a Santiago Silva y Acosta relegando a Junior Benítez.
Los 11 para ésta noche serán: Esteban Andrada; Carlos Araujo, Paolo Goltz, Carlos Izquierdoz y MaximilianoVelázquez; Fernando Barrientos, Leandro Somoza y Víctor Ayala; Jorge Pereyra Díaz, Santiago Silva y Lautaro Acosta. El resto de los concentrados son Nicolas Avellaneda, Facundo Monteseirín, Alejandro Silva, Nicolás Pasquini, Jorge Ortiz, Jorge Valdez Chamorro, Ismael Blanco y Oscar Benítez.

Viafara marcó el primer gol en Colombia y le hicieron el penal.
EL RIVAL. El Deportivo Cali jugó con suplentes los últimos dos partidos del torneo local donde deambula en el fondo de la tabla y apuesta todo a la Copa Libertadores donde por ahora lidera el Grupo con 6 puntos. El técnico Héctor Cardenas armaría un esquema bastante cauteloso con un sólo delantero.
El probable sería con: Faryd Mondragón; Víctor Hugo Giraldo, Luis Calderón, Diego Amaya y Mauricio Casierra o Vladimir Marín; Gustavo Cuéllar, Andrés Pérez, Jhon Viáfara y Christian Marrugo; Carlos Lizarazo; y Robin Ramírez. El resto de los que viajaron son: Johan Wallens, Fainer Torijano, Yerson Candelo, Gustavo Bolívar, Cristian Higuita, Néstor Camacho y Carlos Rivas.


ENTRADAS. La venta de entradas continúa en la Sede (9 de Julio 1680) en el primer piso y en el Polideportivo de Arias y Guidi (en caja única) y los precios son los siguientes:

General Socio (puede ir a la platea Esquiú): $70. 
General Invitado: $120. 
Platea oficial (sector norte o sur) Socio: $140. 
Platea oficial (sector norte o sur) No Socio: $240. 
Abonados a platea y palcos: $70 
General visitante: $250.


Cerro y O'Higgins juegan en Paraguay
EL GRUPO. Hoy se jugarán los dos partidos de la 4ta fecha del Grupo 3 a la misma hora mientras en la Argentina Lanús este recibien al Deportivo Cali en Paraguay Cerro Porteño enfrentará a O'Higgins. Por ahora la tabla esta de la siguiente manera:Deportivo Cali   6 puntos (+1)

O'Higgins           5 puntos (+1)
Cerro Porteño   6 puntos (+1)
Lanús                1 punto (-3)

miércoles, 19 de marzo de 2014

Fútbol y suerte


Que el fútbol despierta pasiones no es algo de lo que se pueda dudar. Existe amplio consenso en casi todos los rincones del mundo que se trata del más fabuloso de los deportes creados por el hombre, y el espectacular desarrollo de este juego que rápidamente se extendió y se popularizó en todos los continentes así lo indica. Incluso sus detractores, algunos realmente notables como el escritor  argentino Jorge Luis Borges, tal vez el máximo exponente de la narrativa en la lengua castellana, suelen denostarlo con el mismo apasionamiento con que la mayoría de los mortales lo amamos. En la Argentina, tal vez como en ningún otro país, el fútbol seduce y desvela multitudes. Eso no significa que todos sus seguidores lo percibamos de la misma manera, mucho menos que coincidamos a la hora de observarlo. Hablamos de capacidad técnica, de tácticas, de estrategias, también de merecimientos, de injusticias y de diversas circunstancias que influyen en los resultados. Sin embargo, existen pocas coincidencias a la hora de apreciar la importancia de lo fortuito, lo casual y lo impredecible. Los amantes del fútbol, cada día con más convicción, lo tomamos casi como una ciencia donde los artífices de las victorias y los responsables de las derrotas siempre están bien determinados, aunque cada cual tenga su parecer y existan tantas opiniones como observadores atentos haya, y esta diversidad está más que aceptada por todos y cada uno. Eso si: hablar de suerte, para lo entendidos en la materia es no saber nada de fútbol.

El riojano se perdió un gol increíble pero tuvo revancha
Lanús derrotó a Quilmes en La Fortaleza por 1 a 0, un resultado más que lógico y esperable de acuerdo a los potenciales de ambos contendientes, el primero consolidado como uno de los grandes de los últimos tiempos y partícipe habitual de los torneos internacionales; en cambio el segundo transita un sacrificado y poco auspicioso sube y baja, sin poder consolidarse definitivamente en la primera división y con un pronóstico más que preocupante respecto a su permanencia, a definirse en el mes de junio próximo cuando concluya el presente ciclo anual 2013/2014. Desde el inicio, el desarrollo de las acciones fue mucho más complicado de lo esperado para el local. En la primera etapa nunca pudo vulnerar el sistema defensivo desplegado por su oponente, y en el complemento, cuando lo intentó con más convicción, tampoco llegaba el gol que abriría el camino a la amplia victoria que todos esperaban: Fue recién a los  28’ de la etapa final, cuando la impaciencia empezaba a transformarse en murmullo entre los parciales locales, en la mejor jugada colectiva del partido el gol llegó y estalló la alegría contenida. Pero a partir de allí el Grana no pudo aprovechar el adelantamiento para  cerrar el partido con otro tanto; por el contrario, fue Quilmes, con sus limitaciones técnicas y anímicas a cuestas, quien a punto estuvo de lograr la igualdad en tres oportunidades. No demos más vueltas, Lanús fue quien más lo buscó durante 75 minutos, pero por lo hecho en los 15 restantes, Quilmes pudo lograr tranquilamente el empate. Seamos sinceros: Lanús lo terminó ganando porque esta vez, por fin y como hacía mucho no ocurría, la suerte estuvo de su lado.

Sabella, le presento al mejor arquero argentino ¿Lo conoce?
Sucede que en este complicado y hermoso deporte la fortuna no aparece como un número de lotería, ni es una ficha que cae en el casillero indicado, sino que surge de la sucesión de aciertos encadenados de varios jugadores que no estaban teniendo una buena noche. Rompiendo el destino de un partido que olía a frustración, a 17 minutos del final el pibe Valdez Chamorro, que no había acertado mucho que digamos hasta ahí, rompió el tedio con una gran jugada, apilando a pura gambeta a tres rivales y abriendo para Alejandro Silva -que hasta entonces había perdido muchas pelotas jugando muy contenido en su puesto de marcador lateral derecho- pero que esta vez llegó al fondo y ejecutó un centro preciso a la cabeza de Pereyra Díaz, que minutos antes se había perdido un gol imposible después de dejar en el camino al golero Dulcich, quien hasta allí había respondido a la perfección, y que en esta oportunidad no pudo impedir el frentazo del riojano, que tuvo revancha y abrió el marcador. Así aparece la suerte en fútbol. Y esa misma suerte siguió jugando para Lanús, porque a partir de la desventaja el pobre Quilmas, que nunca había soñado con llegar al gol, tomó la iniciativa que le permitió quedar en tres oportunidades cara a cara ante el mejor arquero argentino del momento, Agustín Marchesín -pst, Sabella, despierte- quien hasta ese instante no había participado del juego, y que en las tres ocasiones respondió a la altura de lo que se espera de él con igual número atajadas descomunales y casi milagrosas que aseguraron la victoria. Así, gracias a los aciertos encadenados de algunos de sus futbolistas y con mucha suerte, Lanús ganó tres puntos fundamentales que lo ubican en la cuarta posición junto a Vélez con 13 puntos, uno menos que San Lorenzo y a dos unidades del los punteros Colón y Estudiantes, de los que al comenzar el partido lo separaban la mitad de los competidores

De esta manera el granate sigue en carrera en las dos competencias, toda una hazaña si tenemos en cuenta la seguidilla de partidos y el escaso descanso al que un fixture muy  comprimido por el próximo mundial lo condenó de antemano. Mañana vuelve a ser local por la Copa; esta vez recibe al Deportivo Cali a todo o nada. El domingo visita a River por el Torneo Final. La rueda sigue girando sin descanso, el camino será difícil y estará repleto de encuentros como el del lunes, con un Lanús que casi siempre deberá apelar al recambio para vencer a rivales cualitativamente inferiores, como lo son casi todos los de América. De la voluntad, de la confianza y del resto físico de los jugadores dependerá el resultado. Y de la suerte, claro.

Marcelo Calvente

domingo, 16 de marzo de 2014

Silva con cerveza


Lanús se entrenó de cara al partido de mañana ante Quilmes y Guillermo probó un equipo donde habría un mix entre titulares y suplentes. Se destaca la aparición de Alejandro Silva de lateral derecho y una nueva chance para el juvenil Valdez Chamorro. Adelante vuelve el pelado Silva. Acosta no concentró.

Santiago Silva vuelve luego de la suspensión por 5 amarillas.
Luego de la excursión a Cali y el descanso de ayer el plantel Granate trabajó ésta mañana y Guillermo Barros Schelotto probó un equipo donde mezcló titulares y suplentes también pensando en que el jueves (19.45 horas de local) tendrá un compromiso decisivo por la Copa Libertadores ante Deportivo Cali.
Los dos laterales titulares (Araujo y Velázquez) le dejarían su lugar a Alejandro Silva y Pasquini, en la mitad de la cancha el Pulpo González seguiría y junto a él estarían Ortiz y Valdez Chamorro y adelante vuelve Santiago Silva tras la suspensión y será acompañado por Pereyra Díaz y Junior Benitez.
En definitiva para recibir mañana 19.10 horas al Cervecero con arbitraje de Silvio Trucco el equipo sería con: Marchesin; Alejandro Silva, Goltz, Izquierdoz y Pasquini; Diego Gonzalez, Ortiz y Valdez Chamorro; Pereyra Diaz, Santiago Silva y Benitez. Ademas concentraron: Andrada, Araujo, Velazquez, Somoza, Ayala, Astina, Blanco y Vides.
Lautaro Acosta no fue convocado pero esta bien físicamente simplemente el cuerpo técnico decidió darle descanso para tenerlo al 100% el jueves y evitar alguna lesión. Además Melano con Pubalgia y Barrientos con una contractura tampoco estan en la lista.

Caruso mete mano, hará 5 cambios y debutan dos juveniles.
EL RIVAL. En Quilmes que viene de perder ante All Boys como local y esta complicado con los promedios, el técnico Caruso Lombardi decidió meter mano en el equipo y haría cinco cambios respecto de los que arrancaron la fecha pasada, aunque dos serán obligados. En la defensa, Sebastián Martínez (que vuelve tras cumplir la fecha de suspensión por haber sumado cinco tarjetas amarillas) entrará por el lesionado Wilfredo Olivera, mientras que en el ataque, Miguel Caneo, también con una lesión, le dejará su lugar a Sergio Hipperdinger. Además, entrarán en la última línea Emiliano Carrasco como lateral derecho y Lucas Suárez (debut en Primera) como lateral izquierdo en reemplazo de Jonathan Zacaría y Leonel Bontempo respectivamente. En el medio entrará el debutante refuerzo Gonzalo Ríos por Lucas Pérez Godoy. De esta manera y parado con el habitual 4-4-2, Quilmes formará mañana con Silvio Dulcich; Emiliano Carrasco, Sebastián Martínez, Cristian Lema y Lucas Suárez; Gonzalo Ríos, Rodrigo Braña, Pablo Garnier y Sebastián Romero; Sergio Hipperdinger y Facundo Diz. También se concentraron Walter Benítez, Damián Leyes, Leonel Bontempo, Lucas Pérez Godoy, Leandro Benítez, Jonathan Zacaría, Arnaldo González, Genaro Vuanelo y Fernando Telechea (como son veinte los citados, dos jugadores se quedarán afuera del banco de los suplentes un rato antes del encuentro). Luego de la práctica, los futbolistas convocados partieron en micro hacia Capital Federal, para concentrarse en el Hotel Scala a la espera del encuentro de mañana.

Información de Quilmes: www.quilmesaclub.org.ar

En el mes de la memoria


Comentar es adjetivar. Y para explicar la derrota granate en Colombia hay que darle de lo lindo, y pensar, y rebuscar las palabras que ayuden a entender lo incomprensible. Para empezar digamos que Lanús venía de dos victorias -ante Racing y Argentinos- por el torneo local, triunfos esforzados pero indispensables para seguir recuperando la confianza, jugando con un equipo remendado ante rivales de menores virtudes le alcanzó para obtener los seis puntos que permiten ver de cerca la cima del Torneo Final.  Gracias a esas dos victorias, Lanús –que hoy tiene 10 equipos por delante- se mantiene a cinco puntos del puntero y de vencer a Quilmes quedará a apenas dos. Es sabido que la competencia local es pareja y difícil, al cabo de la 8ª fecha ya no quedan invictos, y ningún equipo ganó más de la mitad de los partidos que disputó hasta hoy. Pero en tanto sumaba esos seis puntos fundamentales, Lanús se preparaba para reaparecer en Colombia con las mismas pilchas de gran equipo que vistió en la Sudamericana, Copa que ganó de forma extraordinaria hace apenas tres meses,  y trataba de prenderse en la pelea por la Libertadores, la competencia que lleva a Marruecos, el techo del mundo a nivel clubes.

Junior aguantó como pudo el rigor de la defensa local
Sin embargo, y pese a que volvió a mostrar aquel nivel, Lanús no pudo ganarle al Deportivo Cali pese a haberlo merecido largamente, y ni siquiera logró sostener un empate que le servía y mucho ante un rival claramente inferior que le convirtió dos goles sin haberle llegado nunca con peligro al área de Marchesín hasta el minuto 62’, cuando el zapatazo imposible y desesperado de Viáfara desde ¾ de campo -tras un error infantil de Velázquez al rechazar hacia el medio un centro que se iba largo- se clavó en un ángulo, y diez minutos después el penal absurdo e innecesario de Araujo llegando a destiempo e impactando en el pie del adversario, que contó, como era de esperar, con la buena voluntad de un árbitro que no iba a dudar ante la chance de sancionar un penal para el local -que existió- como de ninguna manera iba a cobrar uno a favor de la visita como el que le cometieron al Laucha Acosta en la última jugada del partido, que también existió. Fue un partido insólito, llamativo por la superioridad de un equipo visitante, algo que no se ve muy seguido en esta Copa en la que el objetivo de máxima es no perder en dicha condición, ya que sólo 6 triunfos en 48 encuentros disputados fueron para las visitas. Lanús volvió a mostrar en Colombia sus mejores atributos, y contó con el aporte de figuras determinantes como el Pulpito, Ayala y Lautaro, bien respaldado por Marchesín y los del fondo, con Araujo parado en la línea de volantes, participando de la presión sobre la tenencia rival y aportando su juego claro de salida, con Ismael Blanco entregando sacrificio y Junior Benítez aguantando las patadas y empujones de los fornidos zagueros colombianos. Le faltó, es muy cierto, serenidad para definirlo. Lo mejor de Lanús fue su convicción para pararse en campo rival tratando de recuperar la pelota y  darle buen destino, con esas virtudes marcó diferencias claras en el juego, al punto de que por los 15’ del complemento el Deportivo Cali estaba para ser goleado, y que un poco por la fortuna y otro tanto por los dos graves errores defensivos que Lanús cometió, pudo revivir milagrosamente y dar vuelta un partido que debía perder sin atenuantes.

Lautaro el gol y figura en Cali, descansará ante Quilmes
Duele repasar el trámite de un cotejo de final tan poco feliz para el Grana, porque se trata de una secuencia repetida en el que el mejor se pone arriba en el marcador y  pierde varias oportunidades para aumentar la ventaja, hasta que el más débil encuentra el empate, las tendencias cambian, quien lo tenía servido sufre un gol inesperado y pasa a desconcentrarse, el que no daba pie con bola levanta a su tribuna y se anima, y con otra jugada desafortunada de Araujo cometiendo el penal, se queda con un resultado que minutos antes no podía ni siquiera imaginar. A pesar de tanto infortunio Lanús siguió intentando y generando peligro, y debió contar con la sanción del penal que le cometieron a Lautaro, pero el Laucha exageró la caída, y el árbitro, localista como todos los que pitan en esta competencia internacional, encontró en esa zambullida la excusa ideal para no sancionarlo.

El dolor por esta derrota que complica seriamente las chances de avanzar a octavos de final nubló la visión de los hinchas granates, y la muy buena actuación colectiva del equipo hasta el bombazo de Viáfara pasó al olvido dejando una sensación de bronca e impotencia más que entendible. Es sabido que en el fútbol sólo valen los resultados, y con un empate y dos perdidos en tres partidos jugados por el Grupo 3, Lanús la tiene muy complicada. Para clasificar a octavos tiene que ganar las tres revanchas -recibe al Deportivo Cali el jueves, una semana después a Cerro Porteño y cierra en Chile ante el O’higgins- algo que si repite lo mucho que hizo bien y corrige lo poco que hizo mal en Colombia no sería descabellado conseguir. Mientras tanto,  mañana lunes 18 de marzo sigue la cabalgata y recibe al desesperado Quilmes. Como hizo hasta ahora, Guillermo pondrá lo mejor que tenga a disposición para intentar vencerlo y prenderse en la pelea por el Torneo Final. Si de verdad el equipo de Guillermo recupera definitivamente la memoria de lo que fue hace tan poco tiempo atrás, aún está tiempo de volver a dar pelea en los dos frentes.

Marcelo Calvente
marcelocalvente@gmail.com


lunes, 10 de marzo de 2014

Expedición Cali


Lanús volvió a las prácticas y Guillermo definió la lista de los jugadores que viajarán mañana a Colombia. Afuera Santiago Silva suspendido. No estan convocados Alejandro Silva y Melano.

El Deportivo Cali jugará esta noche por el torneo local.
Luego de la victoria ante Argentinos en La Paternal y el descanso de ayer el plantel entrenó ésta mañana pensando en el partido del jueves a las 23.30 horas ante Deportivo Cali en Colombia por la 3ra fecha del Grupo 3 de la Copa Libertadores.
El técnico definió la lista de 20 jugadores que mañana a las 8 de la mañana partirá rumbo a Cali. En la convocatoria se destaca la ausencia de Santiago Silva suspendido por acumulación de amarillas. Los que tampoco viajarán son Alejandro Silva y Lucas Melano de muy mal rendimiento en los últimos partidos.
La delegación saldrá de Ezeiza mañana a las 8 horas en vuelo de Avianca, tendrá una escala de dos horas y media en Bogotá y de ahí seguirá hasta Cali donde llegará a la tarde noche. Allí se alojará en el Hotel Intercontinental, el miércoles realizará el reconocimiento del estadio donde entrenará, el jueves jugará el partido, el viernes practicará en Colombia y recien despues emprenderá el regreso llegando a la Argentina en la madrugada del sábado.
Los 20 elegidos son:
ARQUEROS: Marchesin y Andrada. 
DEFENSORES: Araujo, Goltz, Izquierdoz, Velazquez y Matias Martinez y Mancinelli.
MEDIOCAMPISTAS: Diego Gonzalez, Somoza, Ayala, Ortiz, Barrientos, Astina y Pasquini.
DELANTEROS: Acosta, Junior Benitez, Pereyra Diaz, Blanco y Vides.

EL RIVAL. El Deportivo Cali vive un presente complicado esta anteúltimo en el torneo local con solo 6 puntos en 9 partidos (ganó 1, empató 3 y perdió 5) y en la Copa tiene 3 unidades ya que en el debut venció 1 a 0 a Cerro Porteño y después cayó por el mismo marcador con O'Higgins en Chile. Hace un par de semanas cambió el técnico (era el ex hombre de la selección de Colombia Leonel Alvarez que fue reemplazado por Héctor Cardenas). 
Esta noche por el torneo colombiano visitará a Fortaleza en Bogotá con mayoria de suplentes.

Por la vuelta


Sería demasiado apresurado afirmar que con la victoria granate en La Paternal por 2 a 0 el elenco de Guillermo superó definitivamente el bajón físico y futbolístico que lo aquejó desde la abultada caída ante Rafaela, allá por la 2da fecha del Torneo Final. Después de ese cotejo volvió a perder con el Pincha en La Plata, y en el medio el empate de local ante O’higgins, significaron la realidad de una crisis incipiente. La victoria ante Vélez resultó un espejismo, ya que fue seguida por la dura derrota en Paraguay ante Cerro Porteño por 3 a 1 y la caída en Bahía Blanca por 2 a 0, ambas ante equipos que se quedaron prematuramente con diez hombres -Cerro desde los 27’ de la etapa inicial, Olimpo desde los 14’- y no obstante ambos le ganaron inobjetablemente y por dos goles de ventaja. Ese fue el punto crítico y Lanús se recuperó con dos victorias ante rivales en situación complicada, Racing en La Fortaleza y Argentinos de visitante, en ambos casos apelando con éxito al recambio. Tal vez el presente envión anímico sirva para extender la racha ante un equipo poderoso como el Deportivo Cali e intentar  ganar o al menos no perder en Colombia el próximo miércoles. Una derrota no sería eliminatoria pero recortaría aún más la chance de seguir adelante en la Libertadores, un mal resultado siete días después en La Fortaleza lo dejaría KO. En el medio, recibirá al golpeado Quilmes, a quien deberá enfrentar con equipo alternativo, y después de la revancha copera ante el Cali de local, la visita a River y de inmediato recibir a Cerro para tres días después volver a jugar de local ante Central. Es tal la seguidilla que va a ser difícil determinar el momento en que Lanús tenga que dejar de batalla en alguno de los dos frentes para pasar a priorizar el otro, si es que eso
ocurre.

Para todos, Marchesín debe ir al Mundial. Sabella, despertá
En principio, ante Argentinos disminuyeron los errores defensivos. No desaparecieron, es cierto, pero al menos Goltz e Izquierdoz recuperaron la línea, aunque Velázquez sigue dando muestras de que le cuesta un poco más recuperarse, y Ayala -en el lugar de Araujo, que descansó en el banco de relevos- cumplió en la función defensiva y fue factor fundamental en ambas conquistas con su recuperada justeza en la pegada: En la última pelota de la etapa inicial ubicó un tiro de esquina en la cabeza del Pulpito, que con un amague se desprendió de su marcador y conectó con fuerza un frentazo perfecto, ubicando la pelota contra el poste derecho del arquero local, Nereo Fernández, para ir al descanso con la merecida ventaja. En esa etapa, Lanús había sido netamente superior, ocupando campo rival y llegando al área adversaria con cinco y hasta seis futbolistas en varios pasajes, con el Laucha desequilibrando por izquierda, Blanco tratando de pivotear por el centro del ataque y muy poco, casi nada de Melano por derecha, lo mejor llegaba desde el medio con el acertado trabajo de Ortiz, Barrientos y el Pulpito González.

El Laucha volvió en La Paternal y su nivel está intacto
En el arranque del complemento fue el tiempo de Argentinos. El local se fue encima con todo lo que tenía y bien pudo haber logrado la igualdad, pero apareció una vez más el extraordinario presente de Agustín Marchesín tapando tres pelotas claras de gol, dos del Pepe Sand y una de Lucas Cano, que tranquilamente pudieron haber significada una igualdad parcial que por entonces el Bicho merecía. Una vez más, el Mellizo acertó con los cambios. Primero reemplazó a Lucas Melano, al que le cuesta demasiado recuperar el nivel que mostró en su llegada a Lanús, e hizo ingresar a Junior Benítez, que sin brillar inquietó con su presencia por izquierda. Luego, a los 23, volvió a acertar con un cambio riesgoso pero necesario, porque su equipo no hacía pie en la zona media: Sacó a Lautaro, de más que aceptable retorno, y puso a Somoza para dar más batalla y a la vez intentar darle destino más claro al balón recuperado. Pasados los 30’, reforzó aún más la marca en el medio con Pasquini en lugar de Barrientos, y el ex Atlanta se acomodó mejor en un mediocampo de cuatro volantes de recuperación junto a Somoza y los que siguieron siendo las máximas figuras de su equipo: El Pulpito, que volvió a su gran nivel de fin de semestre pasado, y el Marciano Ortiz, quien tal vez jugó su mejor partido desde que llegó a Lanús, y lo coronó con un gran gol de cabeza, luego de otro pase milimétrico de Víctor Ayala para aparecer por sorpresa y abortar definitivamente el desesperado intento local por revertir un destino de derrota que estaba escrito en los diferentes potenciales de ambos equipos.

Si en verdad pasó lo peor, lo sabremos el próximo miércoles cuando con todos los titulares visite al Deportivo Cali, partido fundamental para recuperar el protagonismo en el parejo Grupo 3 que Lanús integra junto a los campeones de Colombia, Chile y Paraguay. Entonces sabremos si el bajón terminó, y si el Mellizo aprovechó la malaria para probar variantes que le permitirán saber quienes serán los dos jugadores por puesto que en la coyuntura interminable de partidos cada tres días se hace más que necesario   disponer. Lo bueno hasta hoy es que pese a la pálida imagen que el campeón sudamericano entregó en varios encuentros, aún está en carrera en ambos frentes y mantiene intactas sus chances.

Marcelo Calvente

sábado, 8 de marzo de 2014

Con el Bicho vuelve el laucha


Lanús esta listo para visitar ésta tarde a Argentinos y Guillermo tiene en mente un equipo con Acosta como titular. Además Ayala seria el lateral derecho y Somoza seguiría afuera.

Acosta vuelve luego de su lesión y sería titular mañana.
Luego del triunfo ante Racing el Granate busca seguir en la senda de la victoria cuando a las 17 horas se enfrente ante Argentinos en La Paternal con arbitraje de Mariano González. Los mmelizos ayer probaron un equipo y la gran sorpresa fue que probó con Lautaro Acosta como titular. El laucha que viene de recuperarse de una distensión que sufrió el 14 de Febrero ante O'Higgins. Guillermo no se guarda nada (el próximo jueves visita a Deportivo Cali en Colombia) y pondrá a casi todos los titulares. Ayala volvió de la selección de Paraguay en buenas condiciones físicas y sería el lateral derecho.Velázquez vuelve a la titularidad y Somoza seguiría afuera. En definitiva los 11 que probó hoy fueron: Marchesin; Ayala, Goltz, Izquierdoz y Velazquez; Diego Gonzalez, Ortiz y Barrientos; Melano, Blanco y Acosta. Además tambien concentraron: Andrada, Herrera (jugó en Reserva), Monteseirin, Somoza, Pasquini, Astina, Valdez Chamorro, Pereyra Diaz y Benitez.
Santiago Silva se quedó afuera por suspensión ya que ante Racing sumó la quinta amarilla, Araujo no fue convocado para darle descanso y el uruguayo Alejandro Silva recien llegó ayer cerca del mediodia al Poliportivo luego del amistoso con su selección y no estará.

El Pepe llegó el jueves y podría ser titular ésta tarde.
EL RIVAL. El Bicho viene de empatar sin goles ante All Boys y busca salir del fondo de la tabla de los promedios. El Bichi Borghi no podrá contar con uno de sus jugadores claves como Leonardo Pisculichi que esta con algunas molestias y la gran novedad es que José Sand que se incorporó el jueves al plantel (llegó por la grave lesión que sufrió el defensor Nicolás Freire) no solo que esta concentrado sino que tendría chances de ser titular.
Con dudas adelante el probable equipo de Argentinos sería con: Nereo Fernández; Julio Barraza, Miguel Ángel Torrén, Diego Barisone y Pablo Barzola; Walter Serrano, Sergio Vittor y Lucas Rodríguez; Rodrigo Gómez,  Lucas Cano o Santiago Nagüel; Hernán Boyero o José Sand. El resto de los concentrados son Luis Ojeda, Gianmarco Gambetta, Franco Flores, Juan Ramírez, Brian Gómez, Facundo Coria, Reinaldo Lenis, Leonardo Pisculichi y José Carlos Fernández.

RESERVA. Esta mañana se disputó el partido de Reserva entre Lanús y Argentinos que fue empate 1 a 1 con gol de Marcelo Herrera de cabeza para el Grana y Lautaro Rinaldi para el Bicho. El Granate que dirige el Pata Pereyra formó con: Avellaneda; Mancinelli, Herrera, Monteseirín y Pinto;  Cáceres, Gallardo y Ramírez; Di Renzo, Vides e Ibáñez.

LO QUE VIENE, LO QUE VIENE. Lanús sigue con la seguidilla de partidos y luego de visitar al Bicho, el próximo jueves 13 de Marzo a las 23.30 horas enfrentará al Deportivo Cali en Colombia, después el lunes 17 a las 19.10 hs recibirá a Quilmes y el jueves 20 de Marzo a las 19.45 horas será local frente a Deportivo Cali.

Foto de Sand gentileza de www.pasionpaternal.com.ar 

martes, 4 de marzo de 2014

Rotar para ganar


Lanús entrenó ésta mañana de cara al partido de mañana ante Racing y Guillermo paró un equipo con mayoria de suplentes. No estarían Diego González, Melano y Santiago Silva. Además Velázquez y Somoza no concentraron y Ayala y Alejandro Silva estan en la selección.

Velázquez, Ayala, Acosta, Somoza y varios titulares afuera.
El Granate buscará la recuperación mañana cuando desde las 18 horas reciba a Racing por la 6ta fecha del Torneo Final con arbitraje de Néstor Pitana. Hoy por la mañana hubo práctica y luego de unos movimientos en las canchas de cesped sintético el técnico puso un equipo  con muchas modificaciones. Respecto a los que arrancaron ante Olimpo habría 7 modificaciones: Pasquini por Velázquez (no concentró), Barrientos por el pulpo González (sería suplente), Ortiz por Somoza (no concentró), Valdez Chamorro por Ayala (en la selección de Paraguay), Benitez por Melano (será suplente), Blanco por Santiago Silva (iría al banco) y Pereyra Díaz por  Astina (podría ser suplente).
En definitiva el equipo formaría con: Marchesín; Araujo, Goltz, Izquierdoz y Pasquini; Barrientos, Ortiz y Valdez Chamorro; Benitez, Blanco y Pereyra Díaz. Además concentraron: Andrada, Mancinelli, Matías Martinez, Pinto, Diego González, Astina, Melano, Santiago Silva y Vides.

Mostaza Merlo pondría un esquema cauteloso ante Lanús.
EL RIVAL. La Academia viene de empatar 1 a 1 ante All Boys en Avellaneda y sacó un sólo punto de los últimos 12. Mostaza Merlo haría varias cambios y además modificaría el sistema táctico y jugar con 4-1-4-1. El técnico tenía todo bastante definido pero ésta mañana Luis Ibañez que iba a ser el mediocampista por izquierda se resintió de un desgarro y no será de la partida. En su lugar estaría De Paul o Villar.
El probable 11 sería con: Saja; José Luis Gomez, Ortiz, Saveljich y Cahais; Campi; Hauche, Zuculini, Cerro y De Paul o Villar; Vietto. Además concentraron: Nelson Ibañez, Cabral, Corvalan, Quilez, Aued, Camoranesi, Viola y Dinenno.

RESERVA. El equipo del Pata Pereyra que viene de ganar 2 a 0 ante Olimpo con goles de Bruno Vides jugará mañana desde las 9 horas ante La Academia en la cancha número 2 del Poliportivo de Arias y Guidi.

Creer que se puede


Desde hace varios años vengo escuchando de boca de muchos amantes del fútbol el clásico “¿Cómo no van a poder jugar dos partidos por semana, si es lo único que hacen?” A mi me resulta bastante lógica esa apreciación, porque se lo que es jugar dos partidos en un mismo día, a veces ni siquiera bien dormido, cuando el almanaque todavía me señalaba menos de 30 diciembres vividos. Pero claro, son pocos los que pueden hablar de lo que es el fútbol profesional, de los movimientos que los futbolistas de la actualidad realizan exigiendo sus músculos, ligamentos y tendones, provocando incluso lesiones que en mis tiempos no existían, al menos de manera tan habitual. Sin embargo, en mucho tiempo transcurrido, los resultados señalan las enormes dificultades de los planteles ante la doble competencia, incluso en aquellos más poderosos que como mínimo tienen cubierto el consabido dos por puesto. Parece ser que quien prioriza un objetivo no tiene más alternativa que alejarse paulatinamente del otro que debe asumir  en simultáneo. Pocos han logrado el doblete, pero el Lanús de Guillermo Barros Schelloto que ganó brillantemente la Sudamericana también estuvo a un paso de quedarse con el Torneo Inicial y protagonizar dicha hazaña casi imposible. Muchos granates hemos arrancado este semestre con las ilusiones bien arriba justamente porque apreciamos que con el poderío demostrado, sumado a la categoría de equipo en pleno crecimiento y a la aparición de algunos pibes con mucho futuro, Lanús insinuaba estar aún para más.

Tres meses atrás, Lanús celebrando la Copa Sudamericana
Sin embargo, a la vista de los primeros resultados de 2014, no fue certera la apreciación, sobre todo debido a las dificultades de un semestre sumamente apretado por el próximo mundial, en la que los viajes frecuentes y la doble competencia permanente y sin descanso se vuelve imposible, incluso para este equipo que tanto se diferenció en lo físico respecto de todos sus adversarios, en el tramo final del 2013. Y tampoco imaginamos que el poco descanso y el escaso tiempo de trabajo entre la visita a Newell’s por la última fecha del Inicial y el debut copero ante el Caracas en Venezuela iban a convertir a aquel equipo arrollador y difícil de vencer en este sin ideas, desconcentrado en defensa y sin potencia ofensiva, incapaz de vulnerar a elencos de poco relieve técnico y mucha juventud, como Olimpo de Bahía Blanca, y tan plausible de errores defensivos que cuestan goles evitables como los sufridos ante Rafaela, Vélez y el dirigido por Walter Perazzo. 

Lanús cayó en Bahía Blanca ante el local, que se quedó con diez a los 15 minutos por expulsión de Lugüercio, quien hace un tiempo pasó a jugar de volante pero sigue marcando como delantero. Pese a que dominó campo y pelota, el Grana nunca pudo ni siquiera apoyar un dedo en el área 18 de Olimpo, al que le tiró mil centros que jamás acertaron a una cabeza compañera, al que en cambio le otorgó la chance de una pelota parada que se convirtió en gol, una infracción de Velázquez tan evitable como aquella falta de Ayala a De Sábato que le dio a Estudiantes la chance de un penal inexplicable, que le permitió al Pincha pasar a ganarlo cuando tenía uno menos y un panorama poco propicio respecto de sus posibilidades ofensivas. Lo concreto es que otra vez perdió Lanús, aunque presentó casi el mismo equipo que tan brillantemente ganó la Copa, y que dos meses después no pudo hacerle ni cosquillas a este humilde adversario. Es cierto que otra hubiera sido la historia si el árbitro hubiese convalidado al menos uno de los dos goles lícitos que Lanús convirtió y que los jueces de línea le negaron con sendos errores de apreciación, el segundo realmente grave. Hubiera sido justicia y tal vez victoria, pero en nada cambiaría el quid de la cuestión ¿Qué le pasa el equipo del que tanto esperábamos?  

Guillermo ante el desafío de recuperar el rumbo
No es lo mismo evaluar la campaña de un plantel en formación que aún no logró nada, que analizar el bajón de un equipo que obtuvo un título internacional dejando la excelente imagen que entregó Lanús en diciembre último. Este Lanús, con los mismos jugadores, fue el que nos dio una de las más grandes alegrías de nuestra historia, y lo sigo sosteniendo pese al mal momento, se trata del mejor representativo, el de mayor categoría y relieve internacional presentado desde 1915 hasta la fecha. Cada uno de nosotros puede ensayar una explicación diferente para entender este inesperado bajón. Yo sigo pensando que la clave es el desgaste, y desconozco si se podría haber planificado mejor el trabajo previo para evitar las consecuencias de tanto trajín, ya que se trata de un programa de partidos extenuante que se conocía de antemano. Y sigo creyendo que el rumbo, más tarde o más temprano, finalmente se rectificará y Lanús volverá a ser aquel once de defensa casi inexpugnable, de mediocampo combativo y ataque variado, feroz y efectivo. Sigo creyendo que en el seno de un plantel que ya supo reponerse de un bajón peor, sufrido cuando promediaba el semestre en el que finalmente alcanzó la gloria, aún está latente la posibilidad de volver a ser el mismo y solo me queda la duda de si cuando eso ocurra, todavía estemos a tiempo como para volver a celebrar.

Por lo pronto el maratón de partidos no se detiene, y en dos días llegará Racing a la Fortaleza con sus urgencias a cuestas a buscar la victoria. Tres días después, el sábado 8 de marzo, deberá visitar a otro elenco necesitado como Argentinos en su difícil reducto, y otros tres días más tarde viajar a Colombia para jugarse el todo por el todo ante el Deportivo Cali, al que recibirá en la vuelta siete días después. En el medio, recibirá a Quilmes. Según se observa, en los próximos veinte días Lanús jugará otros cinco partidos en los que echará el resto, y cuesta imaginarse si dispondrá del descanso y la calma necesaria como para rectificar un rumbo que arrancó torcido. Pero de lo que no tengo dudas es que fue este mismo plantel el que hizo posible el milagro de la recuperación después de las cuatro derrotas al hilo sufridas cuando promediaba el semestre, que por entonces ya se daba por perdido, y que increíblemente terminaría con una inolvidable celebración internacional.

Marcelo Calvente

    

lunes, 3 de marzo de 2014

Descanso obligado para algunos


Lanús se entrenó ésta tarde luego de la derrota en Bahia Blanca y Guillermo confirmó los 20 que mañana concentrarán para recibir a Racing el miércoles. Entre los convocados no estan Velázquez y Somoza. Además tampoco figuran Ayala y Alejandro Silva que estan en sus selecciones. Acosta sigue afuera.

Velázquez y Somoza no fueron convocados ante Racing.
Todavia sigue la bronca de la dura caída ante Olimpo, pero no hay demasiado tiempo para lamentarse ya que el miércoles a las 18 horas Lanús enfrentará a Racing en Arias y Guidi con arbitraje de Néstor Pitana por la 6ta fecha del Torneo Final.
Esta tarde el plantel regresó a las prácticas con la presencia del presidente Alejandro Marón y varios directivos; y el técnico definió la lista de 20 jugadores que mañana luego del entrenamiento por la mañana concentrarán de cara al partido ante La Academia. Las sorpresas son las ausencias de Velázquez y Velázquez a los cuales Guillermo decidió darles descanso aunque no tienen problemas físicos. Además tampoco estan Víctor Ayala y Alejandro Silva afectados a sus selecciones (el miércoles Paraguay enfrenta a Costa Rica y Uruguay va contra Austria). El que se especulaba que podía volver pero sigue afuera es Lautaro Acosta que se recupera de una distensión que sufrió hace 18 días.

Los elegidos son:
Arqueros: Agustín Marchesín y Esteban Andrada. 
Defensores: Carlos Araujo, Paolo Goltz, Carlos Izquierdoz, Lucas Mancinelli, Matías Martínez y Marcos Pinto. 
Mediocampistas: Diego González, Fernando Barrientos, Jorge Ortiz, Nicolás Pasquini, Marcos Astina y Jorge Valdez Chamorro. 
Delanteros: Oscar Benítez, Santiago Silva, Jorge Pereyra Díaz, Lucas Melano, Ismael Blanco y Bruno Vides.

domingo, 2 de marzo de 2014

¿Qué te pasa campeón?


Lanús jugó muy mal en Bahía Blanca y perdió 2 a 0 ante Olimpo. Furios y Valencia hicieron los goles del Aurinegro que jugó con uno menos desde los 15 minutos del primer tiempo por la expulsión de Luguercio.

Gil ya pateó, Furios la rozó, Marchesin no llegó y gol.
Desde el comienzo el equipo de los mellizos trató de ser protagonista aunque no tenia clridad para llegar al arco de Champagne. A los 15 minutos Trucco expulsó bien a Luguercio y parecia que el partido se simplificaba para el Grana. Sin embargo no fue así, Olimpo se replegó bien y espero a un Lanús que tocaba la pelota de manera intrascendente en la mitad de la cancha y cuando queria profundizar siempre se equivocaba. Hubo solo un par de chances una que Astina definió barbaro y era gol pero el linea marcó una posición adelantada dudosa y otra en la que Izquierdoz solo se la regaló a Champagne.
En la segunda mitad la historia fue similar Lanús con la pelota en campo rival pero sin ideas, sin cambio de ritmo y muy errático en los pases. A pesar de los errores el Grana llegó al gol a traves de Melano que empujó un pase con el pecho de Ayala pero otra vez levantaron la banderita y marcaron un offisde que no fue. En el final Perazzo metió a Valencia y el colombiano complicó a la defensa de Lanús. Primero, un foul de Velázquez sobre él, permitió el centro de Gil y el roce de Furios de cabeza para meter el primer y en el final se le escapó a toda la defensa y la picó sobre Marchesín para poner el 2 a 0.
Actuación deslucida y preocupante por donde se la mire. Errores infantiles y mal funcionamiento en general de un Lanús que hace tres meses fue el mejor de Sudamerica mostrando un gran fútbol y ahora con los mismos jugadores no logra hacer pie ni en el torneo local ni en la Copa Libertadores.
El año recien comienza y hay tiempo para reaccionar, ojala sea a partir del miércoles ante Racing.

Valencia entró cerca del final, fue clave y metió el segundo.
Síntesis del partido:
Olimpo 2: Nereo Champagne; Dylan Gissi, Iván Furios, Néstor Moiraghi y Cristian Villanueva; Pablo Luguercio, Damián Musto, Leonardo Gil y Jonathan Blanco; Ezequiel Cerutti y Ezequiel Miralles. 
DT: Walter Perazzo. 
Suplentes: Darío Capogrosso, Adrián Martínez, Orlando Gaona Lugo, Martín Pérez Guedes, Gustavo Oberman, Javier Reina y José Valencia . 

Lanús 0: Agustín Marchesín; Carlos Araujo, Paolo Goltz, Carlos Izquierdoz y Maximiliano Velázquez; Diego González, Leandro Somoza y Víctor Ayala; Lucas Melano, Santiago Silva y Marcos Astina. 
DT: Guillermo Barros Schelotto. 
Suplentes: Esteban Andrada, Matías Martínez, Nicolás Pasquini, Fernando Barrientos, Jorge Ortiz, Oscar Benítez e Ismael Blanco. 

Goles: ST 37' Furios (O) y 47' Valencia (O). 
Cambios: ST 0' Adrián Martínez por Miralles (O), 11' Oscar Benítez por Astina (L), 26' José Valencia por Cerutti (O), 29' Ismael Blanco por Melano (L), 39' Nicolás Pasquini por Velázquez (L) y 44' Martín Pérez Guedes por Gil (O).
Amonestados: En Olimpo: Musto y Villanueva (O). En Lanús:  Astina, Velázquez, Diego González e Izquierdoz. 
Expulsado: PT 14' Pablo Luguercio (O). 
Árbitro: Silvio Trucco. 
Estadio: Roberto Carminatti. 
Reserva: Olimpo 0 - Lanús 2 (2 de Bruno Vides).

Mirá los goles del partido:

sábado, 1 de marzo de 2014

La cabalgata de Carnaval


A tono con el lánguido Carnaval porteño que algunos se empeñan en mantener vivo, Lanús viene marchando a paso de comparsa. Había arrancado bien, con dos victorias ante el humilde Caracas y un empate meritorio en Córdoba ante el difícil Belgrano. La duda empezó ante el O’higgins en el debut por el Grupo 3, después de media hora de muy buen juego granate, la visita le fue tomando la mano y a punto estuvo de dar el golpe sobre el final. Enseguida vino Rafaela y casi sin querer le metió tres; de ahí a La Plata para volver a perder un partido imposible, en el que Estudiantes, pese a jugar con un hombre menos durante sesenta minutos, se alzó con la victoria. La cosa empezaba a preocupar y llegaba nada menos que Vélez, más que frecuente verdugo de las ilusiones granates. Y ahí Lanús sacó chapa con varios pibes en el once titular y le ganó con autoridad al mejor Vélez posible, aunque es cierto que en el final la fortuna le tiró un cable a tierra. Había sido mucho lo bueno exhibido hasta el descuento de Papa, el segundo de su equipo, para poner a Vélez a tiro de empate. La figura de Junior, desequilibrante como pocas veces, la solvencia de siempre de Marchesín, la experiencia de Somoza y Silva, y un buen acompañamiento de Pereyra Díaz, el Pulpito y Barrientos, Lanús supo golpear en el momento justo. Pero en el tramo final no hizo pie, por momentos no lograba pasar la mitad de cancha, y Vélez dispuso de chances claras que no concretó. La imagen del equipo de Guillermo tornó de auspiciosa a preocupante, pero fue en Paraguay donde naufragó de verdad. Insólitamente nada salió bien, y a causa de eso esta defensa que hace apenas dos meses era muy difícil de vulnerar, en el inicio del complemento, en una ráfaga nefasta, se convirtió en un colador y recibió tres goles en diez minutos. Es cierto que el terreno estaba más que complicado, también que el arbitraje fue desastroso, tanto como lo fue que ningún futbolista granate dio pie con bola, y que nuevamente, ante un rival disminuido por una expulsión, no pudo convertir el segundo descuento. El resumen del semestre indica ocho presentaciones con tres triunfos-los dos ante el Caracas y el señalado ante Vélez-  dos empates -Belgrano y O’higgins- y las tres derrotas ante Rafaela, Estudiantes y Cerro Porteño, un recorrido irregular con tendencia decreciente.

Astina debutó ante Boca y marcó, será titular en Bahía Blanca
El punto más bajo fue la última imagen dejada en Paraguay. Hace mucho que un representativo granate no ofrece una actuación tan desteñida, confusa y endeble en el plano internacional, ante dos equipos muy respetables pero indudablemente inferiores en cuanto a calidad y renombre como el O’higgins y Cerro Porteño. El Mellizo, por vez primera, al finalizar el cotejo en Asunción remarcó sin dudar lo mal que su equipo había jugado, minimizando todo lo demás. Sin embargo es interesante observar lo sucedido ante Vélez, cuando después de un gran primer tiempo de casi todos -aunque nuevamente con muchas dudas en el fondo- con un parcial a favor de 3 a 1 y 25 minutos por jugar, Guillermo cambió delantero por delantero. Diez minutos después del descuento de Vélez comprendió que ya no había respuestas y se arriesgó a ser el culpable de un resultado adverso sacando a un extenuado Junior y poniendo a Ortiz para dar batalla en el medio, y con desesperación en el final, marcador de punta bajito afuera y fornido back adentro para al menos intentar rechazar durante el largo descuento por disputarse. Finalmente fue victoria y el técnico zafó. Anoche Merlo intentó algo parecido pero All Boys se lo empató, y ya no se vieron pelucas rubias en las tribunas: Ganando por la mínima en un partido donde mucho no pasaba, cuando faltaban más de 15 minutos por jugar, sacó al enganche y puso a un marcador de punta, conformando una línea defensiva de cinco, rematándola cinco minutos después apelando al experimentado  Mauro Camoranesi  en lugar del peligroso Vietto con la inocultable intención de cerrar un partido que no casualmente se encendió luego de esos cambios, y el empate tan temido por todo el estadio terminó llegando al final, remarcando que desde hace mucho tiempo Racing vive en concubinato con el sinsabor y la desgracia deportiva…


Ante Vélez, Guillermo metió un cambio conservador y acertó
Guillermo no está en la mira como Merlo pero sabe que debe corregir el rumbo, para lo cual es imprescindible determinar correctamente las causas de este mal inicio. No hay duda de que el menor tiempo de descanso y la mayor cantidad de partidos jugados está haciendo mella en el plantel, pero habría que evaluar si con el resto físico no se derrumbó también el espíritu ganador y la confianza de los jugadores, eso que dejó bien en claro en el tramo final de 2013, cuando fue el mejor elenco argentino. Mañana tiene una visita que suele resultarle especialmente complicada, al punto de no haber ganado nunca en el Carminatti por un Torneo de la máxima categoría.  Una vez más, apelará a lo mejor que tiene. Tres días después, el miércoles de ceniza, recibe justamente a los de Mostaza en Arias y Guidi, y el domingo 9 de marzo visita a Argentinos en La Paternal, para otros tres días después iniciar la serie definitiva ante el Deportivo Cali -el 13 en Colombia y el 20 del corriente en Lanús- un choque de ida y vuelta en siete días que puede decidir la clasificación a la siguiente fase o abortar definitivamente el objetivo tan preciado. En el medio recibirá a Quilmes, una verdadera cabalgata deportiva a la que cuesta imaginarle un final feliz. Este equipo de Guillermo supo rectificar el rumbo durante el semestre que pasó, y esa reacción impensada luego de las cuatro derrotas al hilo que había sufrido entre la fecha 9 y la 12 del Inicial le permitió obtener la Copa Sudamericana y quedar a un paso de un doblete local que hubiera hecho historia. Este equipo sabe de hazañas deportivas impensadas ¿Quién se anima a afirmar que ésta a vez no va a poder?  Y el que se anime, si se equivoca, aunque sea Carnaval  ¿De que se va a disfrazar?

Marcelo Calvente