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sábado, 30 de noviembre de 2013

De copetín


Colon era un club modelo. Construyó un gran estadio, un hotel de lujo, permanencia segura en primera división, siempre estaba a punto de armar un gran equipo. Su presidente, Germán Lerche era un hombre exitoso y eficiente. De golpe, la plata empezó a faltar de un modo inexplicable y todo se derrumbó de manera explicable. La Gran Mano soltó a Lerche con la ayuda del inefable Marchi, que llevó al plantel de Colón a resignar seis puntos vitales para la permanencia de la institución en la máxima. Sacaron provecho de la desesperación de sus jugadores ante una situación que advierten fuera de lo normal y peligrosa para sus intereses, con Marchi como profeta solitario le prometieron cosas que no pueden cumplir sin  pasar vergüenza, y ahora tienen terribles despelotes para cerrar la ecuación traicionando la letra y el espíritu de un reglamento centenario generalmente eficiente y en constante renovación. Demoran las decisiones, Marchi se desespera, Bastía putea porque con la suspensión del partido él no pudo cumplir con la fecha de suspensión y eso le impidió estar ante San Lorenzo cuando chocaron por la punta en la fecha que se disputó, la antepenúltima, en la que terminaron empatando en 2 con un arbitraje de Delfino y una sanción que nunca podrá explicar, la falta a Piatti en la puerta del área que devino en el descuento de San Lorenzo y la no expulsión por segunda amarilla del as de espadas del Ciclón. Julio Ricardo, Perfumo y Apo comentan fútbol por TV. Como nunca, el fútbol argentino ha perdido la brújula, tratando de conformar a todos sin conformar a casi nadie, exponiendo patéticamente lo espurio de su accionar a cara descubierta.

Sergio Marchi trata de parar un flor de despelote
Pero seamos buenos, pensemos bien. Digamos que fue una distracción haber programado Vélez-San Lorenzo en Liniers para la última fecha. Si bien en ese momento no se le ocurrió a nadie que pudiera ser un partido definitorio del Torneo, alguien ahora se avivó que si San Lorenzo es campeón en Liniers no hay manera de que haya festejo. ¿Y que esperaban de un torneo en el que los visitantes no pueden ir a la cancha? ¿Qué siempre salgan campeones los que juegan de local? Supongamos que no tuvieron mala intención cuando anunciaron que el equipo argentino que juegue la final de la Copa Sudamericana no podría postergar la fecha del torneo local que dispute entre la ida y la vuelta de la definición copera. Pensemos que fue de casualidad que sólo estaba en carrera Lanús cuando lo anunciaron. Creamos que es cierto que tienen mucho problema de disponibilidad de días y horarios, en una agenda muy apretada por el próximo Mundial de Fútbol a disputarse en Brasil en poco más de seis meses. Pensemos que fue una distracción el horario en que programaron Lanús-Gimnasia, que nadie previó que haría tanto calor a esa hora, no venía tan alta la temperatura, y no se avivaron de consultar los pronósticos que así lo indicaban, y por eso jodieron al pobre Lanús, recién llegado de Paraguay de jugar un partido muy chivo, por culpa de un par de boludos que no se avivan de nada, yo les digo siempre y no hay caso, mire. Y ya que estamos pensemos que alguien dijo que quiere celebrar el título con su gente, que sería fundamental que permitan ingresar a su público a Vélez. Pidió un imposible, para lograr al menos que le adelanten el partido a Lanús, para por si ganan, dar la vuelta olímpica después de seguir desde el campo y a través de los medios -todo un síntoma de lo que viene- la emocionante derrota de Lanús, otra vez bajo el sol abrazador y muerto de cansancio ante Boca, y desatar la inenarrable fiesta del milagroso club que estaba a punto de fundirse y descender, y ahora se consagra, y encima; como si todo esto fuera poco, vuelve a Boedo, pasen y vean…

El DT Barros Schelotto habló cuando tenía que que hablar
Algunos se preguntan si la conducción de Lanús fue lo enérgica de debía ser. Yo pienso que no lo fue porque fue inteligente. Lo creo viendo de afuera los resultados, sin la cercanía con la realidad institucional desde donde lo veía hace más de un año atrás. Fue inteligente porque esperó el momento de hablar, porque se estaban disputando partidos importantes por ambos torneos y porque los arbitrajes pueden ser muy peligrosos cuando uno se enfrenta con la AFA. Lo saben River e Independiente, lo sabe crudamente ahora Lerche, lo sabrá Marchi. Todo pasa pero todo se sabe. Lanús hizo silencio y esperó el momento de hablar a través de su entrenador de alto perfil, el popular Guillermo Barros Schelotto, quien desde un principio, reconozcámoslo, viene haciendo hincapié en algunos arbitrajes increíbles que han sido perjudiciales para su equipo, es quien ahora habla de la temperatura contra Gimnasia, del adelanto del partido ante Boca, de que nos están cagando de lo lindo, y su figura concita la atención de las cámaras. Y si bien no se pudo impedir que San Lorenzo tenga la chance de festejar si le gana a Estudiantes y los demás no ganan -parece que son muy poderosos los que están decididos a que eso ocurra- terminan concediendo que si Lanús llega con chances a la última jornada, le permitirán postergar el partido con Newell’s para uno vaya a saber qué fecha próxima. Solo así se puede sobrevivir en estos tiempos, negociando con inteligencia y prudencia.

Tengo la sensación que esto no da para más, que esto naufraga y se hunde sin timón ni escapatoria. En el gobierno se ve que tienen temas más importantes que atender. Los ingresos de los clubes no aumentan. Y últimamente, en la AFA un despelote se arregla con otro despelote peor, es decir nada se arregla, todo se complica, y encima están anunciando que van a cambiar el formato de los torneos por una idea revolucionaria que cuando fue anunciada fue considerada un despropósito pero que ahora no, tranqui, ahora parece que va a andar muy bien y los clubes van a ganar mucha guita, vas a ver, yo se lo que te digo, hermano… 

Marcelo Calvente

viernes, 29 de noviembre de 2013

Un calvario


Lo más poderoso son las imágenes que quedan flotando: La hermosa Fortaleza casi colmada, el clima de fiesta, un equipo en la cancha ganando con autoridad y coraje su pase a la final de la Copa Sudamericana 2013, que no se resigna a conformarse con eso y anuncia dar pelea también por el Inicial. Un equipo que está en su mejor momento, que sugiere tener potencial para dar otro salto de nivel, tratando de sumar una conquista internacional y otra local en simultáneo, que tiene por delante el primer semestre del 2014 en el que jugará la Copa Libertadores como gran animador, la ruta que lleva al Mundial de Clubes Campeones, la máxima meta que cualquier club del planeta puede alcanzar. Con balance superavitario mientras el resto naufraga entre deudas y conflictos, Lanús representará al fútbol argentino en la final ante el Ponte Preta de Brasil,  y justamente la entidad que nuclea a los responsables de manejar los clubes de nuestro país, la AFA, linda runfla, tiene el tupé de perjudicar descaradamente a su miembro modelo.

El presente del  Pulpito, el milagro dentro del milagro 
¿Cómo es posible que una entidad madre cometa semejante injusticia con uno de sus clubes asociados? El caballo del comisario, es sabido, es el equipo de Tinelli. Tengo un amigo que sospecha que Julio Grondona le está muy agradecido por haberle salvado a San Lorenzo. Mi amigo dice que la AFA piensa que el arribo de millonarios a las conducciones de los clubes, sin privatización mediante, por vía democrática, es una manera de ahorrar dinero de sus propias arcas. Conciente de que el andar granate puede resultar incontenible, la AFA supone que Boca no será obstáculo, en tanto no está segura de que Estudiantes resulte un rival sencillo para los de Pizzi. Se sabe de antemano que Liniers en la última fecha puede ser un escenario complicado para San Lorenzo y temen que Lanús imponga superioridad en Rosario ante Newell’s, con los mismos argumentos que vienen sosteniendo su seguidilla de victorias. En la AFA saben de esto, y por eso vienen tratando de pararlo desde hace bastante. Desde cuando Lanús eliminó a River y quedó como único equipo argentino en competencia, ahí mismo la AFA dictaminó contra lo que indica el reglamento, que cualquiera sea el equipo que dispute la final de Copa Sudamericana (es decir Lanús), por cuestiones de agenda no podrá postergar su partido por la última fecha del Inicial, privándolo de un derecho adquirido. No conformes con eso, cuando observaron que pese a la falta de descanso Lanús seguía ganando en los dos frentes, lo bajaron del avión que lo traía de Paraguay y lo pusieron ante Gimnasia a las 17:00 horas de un domingo infernal. Fue demasiado. En el trayecto del Nazareno al Gólgota, el empate ante Gimnasia fue una dolorosa caída…

Pero ocurre que en esa misma 17ª fecha Newell`s y Arsenal empataron entre sí, y San Lorenzo también igualó en Rafaela, donde luego de ir cayendo por 2 lo empató cerca del final con dos goles de Piatti, el primero con pase del árbitro Delfino, ya que premió con un tiro libre en la puerta del área lo que era segunda amarilla para el zambullido ante sus narices Ignacio Piatti e indirecto para el equipo local. Después de todos los empates, las imágenes de la victoria granate ante Libertad serán las que llevarán en la cabeza los protagonistas y simpatizantes de San Lorenzo el domingo cuando enfrenten a Estudiantes, porque saben que si no ganan se les complica seguro…

La AFA, convertida en el más duro rival de Lanús
Por eso diseñaron otro golpe a las chances de Lanús: Estaba establecido que el Grana cerraría el domingo a las 21:15 horas, después de 6,7, 8, sabiendo los resultados del sábado -Arsenal-Belgrano a las 19:00 y All-Boys-Newell’s desde las 20:20- y del choque entre San Lorenzo y Estudiantes a disputarse a las 17:30 de ese mismo domingo. Sin embargo el pasado lunes feriado, como si tal cosa, los periodistas anunciaron que Lanús-Boca se adelanta para las 18:15, es decir, mientras el partido de San Lorenzo aún se está disputando. De esta manera los dirigentes del fútbol argentino acuerdan una medida que favorece al rival de Lanús porla Sudamericana, el Ponte Preta, ya que al privarlo de conocer el resultado del Ciclón le impiden especular con la formación a presentar ante los de Bianchi y lo obligan a jugar en un horario de calor pronosticado por sobre los 30 grados. Argumentan sin sonrojarse que la medida obedece a que San Lorenzo pueda celebrar en la cancha si por una de esas casualidades sale campeón, evitando un festejo trunco que se extienda a Liniers siete días después, ante la prohibición de asistir del público visitante. Exhausto y sacrificado, Lanús avanza a los tumbos cargando los maderos de su condena rumbo a la cumbre, mientras sus hermanos lo azotan a su paso.

Lanús está a cuatro partidos de la hazaña doble, cosecha nunca lograda por un equipo argentino. En condiciones normales no sería extraño que supere al Ponte Preta en la final de ida y vuelta, ya que parece ser más equipo y enfrentó rivales más complicados que el representativo de Campinas. Como tampoco lo sería vencer a Boca y Newell’s, dos que vienen en baja. En su tortuoso ascenso a la consagración, anoche perdió por desgarro muscular a su ancho de espadas, Lautaro Acosta. Pero los golpes arteros de sus pares, convirtiendo su marcha en un calvario, condenan de antemano a Lanús a hacer historia cargando con la cruz de su cansancio a cuestas, sin respiro. De lograrlo, los libros sagrados hablarán de un club que fue muy humilde y sufrido, que por los años setenta se fue a la “C”, que con el esfuerzo de sus socios resucitó de sus cenizas y empezó a crecer y a subir, y que así -por decantación decía su Apóstol Ramón- finalmente se consagró como un grande entre los grandes y se quedó con los dos títulos. Y los infieles dirán que todo es mentira…


Marcelo Calvente

martes, 26 de noviembre de 2013

Fútbol senil


¡Mirá que pasaron cosas raras en este electrizante Torneo Inicial 2013 del fútbol argento, eh! Es, quién se atreve a dudarlo, el más competitivo de los que se pueden encuadrar de primer nivel mundial, pese a las enormes distancias organizativas entre las ligas europeas y las del tercer mundo. Acá nacieron y nacen los mejores, no hay forma de no considerar de primer nivel al fútbol que acunó a Di Stéfano, Sívori, Kempes, Passarella, Maradona, Tévez, Messi y los que rajen. Y cuenta a su favor que en el transcurso de la competencia además ocurren cosas increíbles. Por empezar, la debacle de Racing, considerado en la previa como gran candidato por lo muy bueno que venía haciendo en los últimos meses, sin embargo se pelearon los dirigentes, lo rajaron a Zubeldia, a Ischia, llamaron a Merlo y al cabo de 17 fechas apenas logró sumar 12 puntos, marca que lo pone en la antesala de la lucha por evitar el descenso.

Carlos Bianchi no encuentra el celular de Dios
El semestre también entregó el patetismo de dos veteranos entrenadores, Ramón Díaz y Bianchi, respectivamente depositarios del amor incondicional de la mayoría de los hinchas de River y de Boca ¿Cuánto mide el amor propio de estos dos hombres que han apostado ese descomunal caudal afectivo a emprendimientos tan poco viables como los de sus respectivos clubes y con esos planteles? Fue durante este torneo que las dos instituciones más populares han sido derrotadas de manera absoluta por varios de los clubes considerados chicos. River apenas 17 puntos y convirtió 10 goles en 17 partidos, fue aplastado en la Copa por Lanús, que lo goleó en el propio Monumental. Boca ganó y perdió con todos jugando siempre mal, el milagro de las matemáticas lo puso de nuevo a tiro, tuvo que recibir a All Boys -que venía perdiendo con todos y estrenaba técnico- y el Albo lo derrotó sin atenuantes. Estos dos señores han hecho todo mal. Ramón pone y cuelga, reta y felicita, sonríe y chamuya, y su equipo es un desastre por donde se lo mire. Bianchi cayó un poco más bajo aún. Hizo contratar a varios jugadores que nunca debieron llegar a Boca, por el simple hecho de que los representa su hijo, en tanto en lo deportivo comparte el liderazgo con Riquelme, un jugador que ya no puede jugar pero tampoco puede vivir sin la fama y los medios que tan bien domina. Si comanda un jugador que no entrena, ¿Cómo van a entrenar los demás? Boca tiene record de lesionados y desde lo futbolístico no da pie con bola. Los dirigentes, como en la mayoría de los clubes donde hay internas políticas picantes, no se sienten seguros como para tomar las decisiones que hay que tomar de manera urgente, y entonces optan por hacerle caso a la mayoría, que no siempre acierta.

Fue durante este torneo que una escalada de violencia entre futbolistas terminó con una gresca todos contra todos, imágenes que hoy en día se ven sólo en puntos muy remotos del planeta. Ocurrió en Arsenal-Gimnasia por la 13ª fecha, siete días antes se había insinuado en Central-Boca y quince antes en Lanús-River. Casi no hubo sanciones. Y fue durante este torneo que -aconsejados por el poco confiable mandamás gremial, Sergio Marchi- los jugadores de Colón decidieron no presentarse ante Rafaela con sus propios espectadores en la tribuna. Fue por la fecha 16ª, aún la AFA no se decidió a darle los puntos al visitante. Y seguramente omito muchas otras locuras más...

Prefiero ocupar el espacio para resaltar que en medio de tanto sainete, y mientras algunas instituciones deben hasta 400 millones de pesos, Lanús presentó su balance con un superávit de 25 millones y un sinnúmero de obras realizadas, tiene sus compromisos absolutamente al día y cuenta con un equipo de estrellas con ingresos de los más elevados, que pelea a la vez  el Inicial y la Copa Sudamericana y en ambos está en las instancias finales. Y que esa sea una noticia menor para el periodismo especializado de alcance nacional es otro desatino que pinta de cuerpo entero a un país que vive el fútbol con enorme pasión, gratis y para todos por TV, pero con la condición ineludible de tener que soportar los comentarios de Perfumo, Apo y Julio Ricardo y los relatos de Marcelo Araujo. Cosa de locos…

Guillermo Barros Schelotto, entrenador de Lanús
Con un arranque irregular, hasta la fecha 7ª Lanús estaba expectante y mantenía un invicto de un año en condición de local. Entre la fecha 9 y la 11 cosechó cuatro derrotas al hilo contando la visita a la U de Chile, perdió también en Rosario con Central y el impresentable River y Godoy cruz lo vencieron en La Fortaleza. Por entonces Lanús estaba cerca de defraudar prematuramente las muchas expectativas que había despertado. Pero por la 12º fecha goleó a Colón en Santa Fe (0-3), de local venció a San Lorenzo (3-2) por la 13ª, a Tigre en Victoria (2-3) por la 14ª, y luego por la Copa llegó la victoria en el Monumental que resultó la confirmación de una notable levantada, que siguió con los triunfos ante Arsenal (2-0), All Boys (2-3) y Libertad en Asunción (1-2). Entonces llegó el tiempo en el que los que luchan para ser campeones se enfrentan con los que lo hacen para no ser superados por éstos, y como siempre ocurre en la Argentina, los partidos son muy parejos y suele haber muchas sorpresas. Al cabo de la 17ª fecha ninguno de los candidatos pudo sumar de a tres, todos empataron: San Lorenzo (31 puntos) en Rafaela,  Newell’s (30) y Arsenal (29) entre sí, mostraron sus actuales limitaciones. Lanús (29) no pudo con Gimnasia en un horario de calor infernal, un ingrediente que atentó contra el trajín de la doble competencia, abriendo un interrogante al respecto para el futuro inmediato del equipo de Guillermo, que este jueves, sin tiempo para pensar demasiado, define su paso a la final de la Copa ante Libertad, con su gente y en La Fortaleza.

Pronto, tres días después, se vienen cruces imperdibles por la anteúltima fecha. El sábado a la tarde Arsenal recibirá a Belgrano. El domingo en primer turno San Lorenzo será local ante  Estudiantes, ambos visitantes vienen entonados. Lanús no tendrá descanso pero si una ventaja: Ya sabedor si es o no finalista de la Sudamericana, será local del peor Boca de  los últimos años, a último turno y con los resultados del Inicial puestos. Sin embargo dará una ventaja mayor, por una decisión injusta y arbitraria que amenaza a su doble chance: Cuando se convirtió en el único equipo argentino en carrera por la Copa, fue informado por la AFA que no le permitirá postergar la última fecha -visita a Newell’s, posible final por el título- que se juega entra la ida y la vuelta final ante un elenco brasileño (Ponte Preta o San Pablo), algo que consigna el reglamento. Otro injusto desatino más de un fútbol cuya organización madre ha perdido definitivamente el rumbo, la cordura y la decencia, una medida injusta que no se debe aceptar.  Todavía no es tiempo de alzar la voz, primero hay que ganarle a Boca, a ver si te limpian para evitarlo…

Marcelo Calvente